El nuevo valor añadido de las Apps

Apps móviles: ¿territorio solo para grandes marcas u oportunidad para pequeñas empresas?

La apuesta por las apps es una carrera de fondo, que tiene que mantenerse siempre activa

Hay varios hechos que nadie pone en duda cuando se habla del boom móvil. Uno es que los consumidores están cada vez más volcados en el uso de estos dispositivos. Los móviles son cada vez más populares y los consumidores están empleando cada vez más terminales más complejos y completos que permiten acceder a cada vez más funcionalidades. Pero ese punto no es el único que explica el interés creciente en los dispositivos móviles. El boom de los smartphones y de las tabletas ha hecho que los consumidores accedan cada vez más en movilidad a internet y ha permitido crear un entorno en el que los ciudadanos están siempre conectados y buscan en todo momento (y reciben) información.

Y, en este terreno de juego, han aparecido nuevas oportunidades para las marcas que quieren emplear este creciente interés de los consumidores por estos dispositivos y por todo lo que llevan aparejado como llave para permitirles acceder a un nuevo universo de contenidos y de mensajes que refuerzan la imagen de marca.

 

¿Cómo conseguir hacer esto? Es decir, ¿cuál es la llave que las marcas pueden emplear para conseguir conectar con el consumidor en el universo móvil?

Los dispositivos móviles ofrecen muchas oportunidades y permiten crear muchas herramientas para jugar con el consumidor. Así, están las propuestas que juegan con la geolocalización y que permiten dirigir mensajes a los consumidores en el momento exacto en el que están en un lugar o el hecho de saber que los internautas están siempre conectados a las redes sociales y que, por tanto, se puede llegar a ellos en todo momento a través de Facebook o Twitter. Además, los dispositivos móviles abren la mano a emplear una herramienta única para llegar a los consumidores, como son las aplicaciones móviles.

 

¿Qué ventajas tienen las aplicaciones móviles?

Una de las principales es que la marca ha creado un entorno cerrado en el que se relaciona con el consumidor y en el que por tanto puede tener no solo toda la información que se genere sino también el control de todos los mensajes que esta app genere. La marca tiene todo el control sobre el soporte para poder usarlo para dar valor añadido al consumidor como corresponda en cada momento. Otra de las cuestiones clave es el hecho de que una app funciona como un constante recordatorio de la marca y que el consumidor siempre la tendrá presente gracias a la misma. Cada vez que navegue por entre las diferentes apps que tiene en su dispositivo móvil verá el logo de la marca y sentirá, por tanto, el recuerdo de la misma.

 

No tienes que ser una multinacional

Hacer una aplicación móvil puede ser un proceso caro, desde el punto de vista económico, pero lo cierto
es que lo más importante no es la cuestión de dinero o de inversión, sino el qué ofrece esa app. Una
marca puede gastarse cantidades indecentes en crear una app y encontrarse con que al final esa aplicación móvil es un fracaso porque nadie tiene un interés en ella. Lo que hace a una app singular, lo que hace que el consumidor se sienta realmente interesado en ella, no es tanto la tecnología que pueda haber detrás de ella sino más bien el servicio que ofrece, especialmente cuando es una app de una marca.  Cuando se está creando una estrategia de posicionamiento partiendo de una app hay que preguntarse, con sinceridad, ¿yo me descargaría esta app?

Las apps tienen que ofrecer valor añadido. Tienen que servir para algo y ser útiles. Tienen que resultar seductoras. De nada sirve crear una app que ofrezca una información que ya está disponible en la web de la marca o de nada sirve lanzar una aplicación que en realidad no es más que spam publicitario. La marca tiene que pensar qué puede ofrecer al consumidor a través de una aplicación móvil. Y aquí es donde entra en juego la realidad para establecer la respuesta a si una app móvil es patrimonio de las grandes marcas o si una pequeña empresa puede posicionarse también empleando este sistema. En realidad, lo que marca el éxito y el atractivo de una app móvil no es tanto el gasto que se ha hecho en ella o el nombre que está detrás de la misma sino más bien lo creativo que se ha sido a la hora de encontrar una razón para crearla.

 

Una oportunidad para las pequeñas empresas

Esto hace que las apps puedan convertirse en una gran oportunidad para las pequeñas empresas. En realidad, en la app store de turno las apps juegan todas con las mismas armas para llegar al consumidor. Quién ganará va a ser quien ofrezca el mejor servicio o la app más atractiva. Por lo tanto las  equeñas empresas pueden posicionarse fácilmente. Solo tienen que identificar qué pueden necesitar sus consumidores y ofrecerlo de forma atractiva. La plaza de la localidad puede, por ejemplo, lanzar su propia app con recetas de productos típicos del lugar y resultar más seductora que la app de una gran cadena de centros comerciales. Y esto es solo un ejemplo de las cosas que se pueden hacer.

Sí, las grandes tienen grandes presupuestos y pueden lanzar productos más atrevidos o más caros, pero en realidad aquí lo que se tiene en cuenta no es solo eso, sino más bien una cuestión de servicio.

Pero, ojo, es una carrera de fondo

Aunque lo que se le olvida en general a las marcas (y de forma especial a las más pequeñas) es que la estrategia en lo que a apps se refiere no es una cuestión de hacer un lanzamiento y esperar que eso sirva para mantenerse activo y con éxito para siempre. La apuesta por las apps es una carrera de fondo, que tiene que mantenerse siempre activa. Una app tiene que ser alimentada y renovada para poder seguir teniendo poder de tracción entre los usuarios. No se trata solo de que los sistemas operativos móviles vayan cambiando y se vayan actualizando, sino que además se van produciendo modificaciones en los gustos y los intereses de los consumidores y en sus necesidades.

De hecho, las cifras de lo que se conoce como ‘apps muertas’ son, en general, aterradoras. Según un estudio de hace unos años de Stardust, la mitad de las apps móviles que existen en los principales ecosistemas (iOS, Android y Windows Phone) están muertas, esto es, no han sido actualizadas nunca (o no han conseguido llegar realmente a los consumidores). Teniendo en cuenta que desde entonces han sido muchos los que se han lanzado a intentar conseguir un hueco en el mundo de las apps, parece bastante probable que las cifras sean ahora más. En el momento de hacer el estudio, de hecho, se lanzaban una media de unas mil apps cada día. En iOS la media de nuevas apps diarias era de 978, en Android de 1.107 y en Windows Phone de 286.

 

 

 

Fuente: PuroMarketing.com

 

¿Te has preguntado por qué hay tantas Apps móviles gratuitas?

Las descargas de Apps (o aplicaciones para móviles para los no iniciados) aumentan exponencialmente. Informados, entretenidos y gestionados por la cara?miel sobre hojuelas.

O no… ¿Te has planteado qué sentido tiene que una empresa dedique recursos a desarrollar una aplicación sólo para alegrarnos la vida?

Numerosos informes empiezan a alertar sobre ellas. Parece que no todo el monte es orégano y que 8 de
cada 10 esconden al menos un factor de riesgo. Entender cómo puede afectar a tu empresa el inofensivo juego de “cortar el pelo a la cebra” que se descarga tu hija en el smartphone que utilizas para trabajar es clave.


Dos estilos, pero con idéntico objetivo

Parece que las que obtienen beneficios de la publicidad que incorporan, lo único que pretenden es ganar aceptación para aumentar su caché frente a las marcas que promocionan. Por lo tanto, si obviamos la molestia de recibir publicidad no deseada y el impacto en el rendimiento y la batería del móvil, sólo serían molestias? App Store y Google Play revisan cada App comprobando que no sean malintencionadas. Sin embargo, muchas veces los anuncios provienen de servidores externos y ahí ya no es posible seguir la pista.

Ni WhatsApp ni Google son ONGs. El libre uso casi siempre se paga a través de la publicidad o de la recopilación de información. Tanto que muchas las más populares ni siquiera lo ocultan. Facebook, una de la más descargadas, te pide que le permitas “consultar información sobre contactos almacenados en el teléfono, incluida la frecuencia con la que los has llamado, les has enviado un correo electrónico o te has puesto en contacto con ellos de otro modo”. Si rubor. Son lentejas.

Realmente la mayoría (también las que incorporan publicidad) lo aprenden todo sobre ti. Recopilan, no siempre sin tu consentimiento, información sobre el uso que haces del dispositivo (modelo, historial de llamadas, contenido de tus mensajes, páginas que visitas, ubicación…). No tengas duda de que cuando lo hacen, algunos de esos datos van a acabar en manos de las empresas que gestionan la publicidad.

 

Pero aún hay más…

Algunos de los recursos más populares entre los desarrolladores (como la librería Vulna por ejemplo) tienen importantes fallos de seguridad convirtiéndolas en auténticos caballos de Troya para ciberdelincuentes. Cientos de blogs en internet explican con detalle cómo robar los códigos de verificación que se envían en los SMS, cómo acceder a fotos y archivos almacenados, cómo instalar aplicaciones maliciosas, cómo hacer llamadas telefónicas o como usar la cámara de fotos de forma secreta. Y ya no es ciencia ficción que tu móvil pase a ser controlado por terceros y se vea involucrado en robo de información o ataque a otros sistemas informáticos.

 

Nadie da duros a cuatro pesetas

Lo gratis es muy tentador, y el “pago en especias” puede ser aceptable en ciertos entornos. Pero en lo profesional, debería ser otra cosa? Por nosotros y por respeto a la información que nuestros clientes nos ceden.

Las apps gratuitas son más peligrosas para tu empresa de lo que parecen a primera vista. Recuerda que tus empleados se interconectan y que sólo hace falta una descarga para impactar a toda una red. Muchas de estas Apps son descargadas bien a dispositivos personales que se usan para trabajar o bien directamente de a los dispositivos de empresa.

Yo misma he dejado descargar a mis hijos en mi teléfono corporativo ciertos juegos, si eran gratis. Y no era consciente del riesgo que he corrido en lo personal (apalabrados y la app del banco compartiendo cama?) y el impacto que he podido ocasionar en mi empresa (seguro que este ni siquiera lo puedo valorar del todo).

 

¿Qué medidas puedes adoptar para evitar los riesgos?

Pues como el riesgo cero no existe y quien te lo garantice te estará mintiendo, recomiendo abrir un
paraguas protector. Hilvanado de sentido común y pespunteado con la mejor tecnología.

 

REEDUCACIÓN: Presta atención y revisa tus comportamientos de riesgo.

Empieza a prestar atención a los “acepto” que vas repartiendo y al tipo de información que guardas en el
móvil. Quizás puedes aprovechar esta pequeña reflexión para revisar los permisos que has dado a las
aplicaciones que tengas instaladas. Desinstala todas las que no uses y todas las que pidan permisos que
no necesitan.

Aprende a minimizar el riesgo higienizando tu conducta: Descargar preferentemente en sitios oficiales de las marcas, revisar los permisos, no abrir enlaces compartidos a través de RRSS que provengan de desconocidos, no compartir contraseñas ni información sensible a través de apps, mantener actualizado el Sistema Operativo.

Y sobre todo, difunde esta información entre tus empleados y asegúrate de que son conscientes del riesgo.

 

PROTECCIÓN: Instala alguna herramienta de protección.

Y no digo un antivirus con toda la intención. Quizás el concepto de antivirus tal y lo conocemos del mundo del PC esté ya algo añoso. Está bien que tu smartphone o tableta tengan instalado un antivirus, pero en un mundo hiperconectado donde todos tus dispositivos se conectan para hablarse de tú a tú, tiene más sentido pensar en suites de seguridad que protejan conjuntamente todo el entorno de trabajo: PC, Smartphone y tablet si llega el caso.

Las empresas (y cuanto más pequeñas, más) reconocen que el móvil personal de sus empleados es infinitamente mejor que el que ellas estás dispuestas a costearles. Pues que lo usen para trabajar, pero desde el entendimiento de que son una puerta de entrada a la información de la empresa. Y que por tanto, es la empresa quien debe poner los medios para que cumplir su política de seguridad.

Para algunas pequeñas empresas, esto podría significar la prohibición total de descarga y uso de aplicaciones gratuitas en smartphones. Como esto igual es inviable, excelente alternativa opción son los paquetes de seguridad que permiten la descarga en varios terminales. Parece una medida muy simple, pero según diversos estudios sólo 3 de cada 10 usuarios protegen así sus smartphones y tabletas.

 

PREVENCIÓN Haz una copia de toda tu información.

Sabemos que debemos hacer copias de la información que almacenamos en nuestros PC, por “lo que pueda pasar”. A un ordenador pueden pasarle muchas más cosas horribles de las que creemos, pero seguro que muchas menos que a un móvil. Y no sólo en términos de ataques ¿Sabes que es España se roban ya más smartphones que dinero en efectivo? Y eso que no hay estadísticas sobre móviles caídos en contenedores con líquidos inconfesables…

Una reciente encuesta entre informáticos reveló que aunque prácticamente todos admitían la conveniencia de tenerla, muchos no la tenían. Más de la mitad no la había hecho por falta de tiempo, algunos por el coste que les suponía y el resto ni siquiera sabía por qué no la había hecho.

Por eso, hacer una copia en la nube es siempre ganar. Son automáticas y baratas, están aseguradas y la recuperación de los datos es sencilla y rápida. Desde cualquier lugar del mundo y a cualquier hora.

Aunque hay algo mejor, y es liberar a tus dispositivos de la carga de almacenar nada y usar la nube para todo el trabajo que hagas en movilidad. Almacenando documentos y accediendo online a las herramientas informáticas de uso frecuente.

Pero si continúas almacenando información vital para tu negocio en tus dispositivos móviles, el borrado remoto del terminal es también una opción interesante a considerar. Muchas suites de seguridad la incluyen.

Y recuerda, como en todo, que la información es siempre tu mejor arma 🙂

 

 

Fuente: PuroMarketing.com

LA INVERSIÓN PUBLICITARIA ONLINE EN ARGENTINA CRECIÓ 62% EN 2014

Los datos surgen del relevamiento realizado por el IAB Argentina entre sus asociados. La inversión publicitaria online en 2014 fue de $6.450 millones, y registró un crecimiento del 62 % respecto a 2013. Ese porcentaje representa el 16% de la inversión total en Argentina.

Los datos surgen del relevamiento realizado por el IAB Argentina entre sus asociados, entre los que se encuentran los medios y centrales de medios más importantes del mercado local.

La inversión publicitaria online en 2014 fue de $6.450 millones de pesos, y registró un crecimiento del 62 % respecto a 2013.

El Interactive Advertising Bureau de Argentina (IAB), entidad que agrupa a las principales empresas de Internet y de publicidad interactiva, anunció que la inversión publicitaria online durante 2014 fue de 6.450 millones de pesos, según un relevamiento realizado por la institución entre sus asociados, entre los que se encuentran los principales medios digitales y agencias de medios del país.

El informe también señala que la participación de Internet en el total de la inversión publicitaria en Argentina durante 2014 fue del 16 %, y que este incremento está en sintonía con el crecimiento de la publicidad digital a nivel mundial. En 2013, Internet representó el 14 % de la inversión publicitaria en el país.

Por otra parte, el relevamiento indica que la inversión publicitaria online, creció un 62 % con respecto a 2013, año en el que se destinaron 4.000 millones de pesos a pauta digital.

“Por segundo año consecutivo, Internet obtiene una participación relevante en la torta publicitaria total, con porcentajes de dos dígitos. La publicidad online atraviesa un gran crecimiento en nuestro país, que se ubica entre los líderes de Latinoamérica y como uno de los mercados con mayor maduración en materia digital en la región”, señaló Alejandro Fishman, presidente de IAB Argentina, quien agregó que: “no sólo el Mundial traccionó la pauta digital en 2014, sino que el crecimiento de la inversión se relaciona con la elección del medio digital para campañas publicitarias integrales y que se centran en la interacción con los usuarios”.

Sobre las perspectivas de la publicidad digital para 2015, Fishman sostuvo: “Esperamos continuar creciendo en la misma dirección, teniendo en cuenta que Internet está definitivamente consolidado como medio publicitario y que el consumo de medios digitales aumenta de forma considerable interanualmente. Por otro lado, las elecciones de este año y la proximidad de la Copa América, atraerán inversiones importantes para la pauta en Internet”.

El capítulo argentino del Interactive Advertising Bureau (IAB) nació en el año 2001 con el objetivo de reunir a los principales portales y medios on line del país, así como también a agencias de publicidad, agencias de medios, redes sociales, buscadores, adnetworks (redes de sitios), agencias interactivas, empresas de tecnología, y compañías comprometidas con el desarrollo de la publicidad en Internet.

Los objetivos del IAB son: consolidar a Internet como medio publicitario masivo, impulsando una mayor inversión en los medios online; mejorar el conocimiento del valor de la publicidad interactiva; y ser el aval de los estándares de la industria, en términos de prácticas, formatos y mediciones.

Fuente: TotalMedios.com

Google ahora marca lo “in” y lo “out” de la moda

Google ahora marca lo “in” y lo “out” de la moda: lo menos son los pantalones ajustados

El megabuscador analiza las tendencias mundiales y revela qué se usa y qué está en baja. Las faldas de tul son lo máximo

 

Las faldas de tul son lo máximo. Los pantalones de ejercicio, lo más “in”. Pero… ¿Shorts hasta la cintura? Ese es un territorio que no se debe explorar, a juzgar por el primer análisis de Google en base a sus búsquedas.
En su informe de tendencias de la moda, Google analizó miles de millones de búsquedas realizadas desde 2009 hasta la actualidad, para proveer un análisis de lo “cool” y lo “demodé”.
Por ejemplo, las búsquedas sobre faldas de tul aumentaron un 34% entre enero de 2014 y 2015, según el informe.
“¿Quién dice que necesitas ser bailarina para usar una falda de tul?”, dicen en una entrada en su blog el estratega de marca de Google, Yarden Horwitz, y el analista de datos de moda, Olivier Zimmer.
“Esta moda se originó en la Costa Oeste [de Estados Unidos] y de allí se extendió por todo el país, por lo que indican las búsquedas en Google. Los consumidores buscan esta falda en todos los tonos del arcoiris (e incluso con el arcoiris completo), pero los colores más populares son los clásicos: blanco y negro”.
Google, al calcular los números de las búsquedas sobre moda y relacionarlos con la ubicación donde estas búsquedas son realizadas, ofrece una idea sobre los movimientos de las tendencias.
Por ejemplo, la falda midi –amplia y un poco por abajo de las rodillas: no llega a maxi, y definitivamente no es mini– ha tenido un retorno triunfal en el mercado británico desde 2013.
Las búsquedas de esta falda “se han multiplicado por nueve en los últimos tres años, y la prenda todavía está en su fase temprana de crecimiento dentro del mercado estadounidense”, indicaron los autores del estudio en su blog.
Los pantalones de ejercicios, o joggings, es una de las modas que más hacen furor, y esto va para todo el mundo.
“Vemos búsquedas de ‘joggings’ para hombres, mujeres, niños, niñas e incluso bebés, lo que indica que esta prenda básica tiene un enorme atractivo para las masas”, añadieron.
La gente parece interesada en todo tipo de “joggings”, según descubrió Google, pero los más buscados son los que vienen decorados con emojis, los emoticones de los aparatos portátiles.
En general, las búsquedas de “joggings” aumentaron 165% en 2014, informó Google, mientras las búsquedas de pantalones de ejercicios con emojis aumentaron un sorprendente 58.000%.
En cambio, los shorts que se ajustan en la cintura se han convertido en una aberración que más vale ir sacando del armario: tienen 42% menos búsquedas que en 2014.
Otros artículos que están pasando de moda son la ropa “vintage” o de época, los bikinis que se amarran con tiritas y los vestidos peplum, es decir adornados con aplicaciones de tela en forma de volante, sobre la cintura o la cadera.
En el terreno de denim, crecieron las búsquedas de los jeans de motociclistas (cómodos), los “jeans de novio” (grandes), los jeans rasgados y los que tienen los bajos acampanados, también conocidos como de elefante

Al igual que los shorts, menos suerte tienen los que se llevan por la cintura.

Pero la moda también se vincula a las temporadas: según Google, entre las tendencias de esta primavera boreal se incluyen los vestidos blancos con encajes, los bikinis por la cintura, los “rompers” o monos cortos de una pieza, los vestidos shift (sueltos, de una pieza) y los “jumpsuits”, es decir juegos de top y pantalón, también de una sola pieza.
Como se ve, de lo que se trata es de mantenerse en una pieza. Respecto a los pantalones tubo o muy ajustados, las camisetas con mensajes personales y los vestidos con corsé: están fuera.
Otras estrellas en desgracia son la moda unisex, los jeans de los años ’90 y el vestido-bufanda, un híbrido que tuvo sus 15 minutos de fama pero rápidamente desapareció en el baúl de lo invendible.

 

 

Fuente: LosAndes.com.ar

ECO-Friendly | La era del compromiso ecológico

Lo de ser “verde” ya no es sólo una moda sino una auténtica necesidad en el universo “marketero”. Según un reciente estudio internacional de la empresa de investigación de mercados GfK, el 76% de los consumidores espera de las marcas cierto compromiso ecológico. El 28% va más allá y tiene el firme convencimiento de que las marcas tienen el deber de ser medioambientalmente responsables. Sólo el 6% no otorga ninguna importancia al factor “verde” en su relación con las marcas.

Particularmente exigentes se muestran los consumidores con el compromiso medioambiental de las marcas en India e Indonesia. En estos dos países el 94% y el 93% de los consumidores creen que las marcas tienen obligaciones con el medio ambiente.

Por otra parte, y en consonancia con lo que lo exigen a las marcas, el 63% de los consumidores dice comprar únicamente productos y servicios que están en sintonía con sus creencias, valores e ideales.

Este porcentaje alcanza de nuevo su valor más alto en India (94%), donde esta cifra supera además con holgura los valores de las naciones que sitúan inmediatamente por detrás del país asiático: Indonesia (78%) y Ucrania (78%).

A la hora de juzgar su propia responsabilidad para con el medio ambiente, el 63% de los consumidores confiesa sentirse culpable cuando comete algún tipo de “delito” contra la naturaleza.

Por edades, los consumidores más comprometidos con la protección del medio ambiente son los jóvenes de entre 15 y 19 años.

 

Fuente: MarketingDirecto.com